Porque mi corazòn no habla, se encuentra tan callado que temo no escucharle mas...
En Un Cafè
Y quería pensar y no pensaba
Porque en la esquina del tumulto ajeno
me convoca algún silencio simple…
Uno es tan único que no consigue
ser como otros y menos no sernos…
Levantamos y desmoronamos
con los recuerdos o con los despistes…
Mirarse adentro puede tener gracia
Y también puede convertirse en duelo…
Nos conocemos tan precariamente que respiramos y eso nos asombra...
El corazón aporta sus latidos
y los sentimos con un ritmo ajeno…
Es cierto, me metía en un café y los otros pasaban y pasaban
pero no me dejaban ni un vistazo
para que lo escondiera en mi guarida. (....en mi cuevita)
Mario Benedetti