23 de septiembre de 2008

Que "meme.." hace feliz


Hablar de felicidad para mí es tan complejo como lo es el tema de la relatividad y el tiempo. Podría asegurar que desde que nací (aun cuando no tenía plena conciencia de ello) he buscado la tan mentada y renombrada felicidad… es que mas que buscar se trata de una necesidad imperiosa que tenemos absolutamente todos los seres humanos y es tan efímera conseguirla que asemeja la mas valiosa piedra filosofal; ser feliz refiere por entero a un estado anímico que se confabula audazmente con su tiempo de duración: a mayor felicidad menor es la prolongación de ese estado, circunstancia, evento… salvo los casos en los que siquiera nos damos cuenta de lo feliz que estamos, la teoría que menciono se define básicamente en esos momentos en los que no se quiere que “eso” acabe..

Hace poco una apreciada amiga de este ciber-Blogger-espacio: Nani, del Blog La Casa Encendida, me encomendó una “pequeña tarea”: le llaman “meme”, no tengo ni próxima idea de que significa el término, de hecho lo más cercano que consigo es “memo” de memorando je je, pero en fin, los memes consisten en encargos a cumplir por solicitud de un amigo.

El Meme dicta lo siguiente: “escribir 14 cosas que me hagan feliz”…

Pues, me he visto en un aprieto...no he parado de darle vueltas al asunto...enumerar que cosas me hacen feliz es dificultoso: escribir lo que “sé” me procura felicidad, serían una lista de eventos que ya he vivido y quisiera repetir con mismas u otras personas, con mismas u otras circunstancias pero cosas al fin que quiero volver a sentir. Sin embargo, se de otras cosas mas que me harían inmensamente feliz aun cuando nunca las he tenido, aun cuando nada garantizará que alguna vez las viva en este pedacito de tiempo que me ha regalado el universo.

Me detengo a pensar y concluyo que justo esto es lo que me hace humana: ese alcanzar lo que no tengo y que se mi corazón y mi alma anhela...ese no se que de la nada que algún día llegará para instalarse dentro de mí y abrirá ventanas y puertas y botará la llave de las cadenas llamadas tristeza al cesto de la basura.

Por esto, mi lista no se si es muy larga o corta, lo que si se, es que lleva mucho de lo que soy y de lo que en esta vida (si se me permite) seré.

14 cosas que me hacen feliz: (sin orden de relevancia, todas son relevantes)

1.- Formar una familia (ser madre y esposa a la vez)
2.- No sentirme sola jamás
3.- Ver en los ojos de una persona “te amo”
4.- Contemplar un hermoso bosque
5.- Cantar y escuchar música
6.- Llorar cuando lo necesito
7.- Abrazar y ser abrazada con y desde el alma
8.- Ser niña aun cuando sea grande
9.- Viajar al país de la Utopía
10.- Mirar cómics
11.- Dibujar, Leer y Escribir.
12.- Hacer el amor con alguien correspondido
13.- Conversar con un amigo
14.- Mojarme con la lluvia

Para finalizar cumplo con la regla del encargo, extendiéndolo a 6 personas más, y mencionando las demás condiciones del Meme:

-Poner el enlace de la persona por la que somos elegidos.
- Poner las reglas en tu blog.
- Elegir seis personas al final y poner los enlaces.
- Avisar a estas personas y dejar un comentario en sus blogs.


Mis amigos seleccionados son:

Besos a todos, gracias por estar allí, en mi no-mundo virtual.


P.D. Como hubiese querido seleccionar a todos mi bloggeramigos, coloco como nota final que este meme se hace extensivo a todo el que lo desee tomar.


13 de septiembre de 2008

Ki Ki Ri Kiiiiiiiiiii!!!!!!

Como cualquier noche de la semana he puesto el despertador, lo confieso: tengo el sueño muy pesado, por ello he tomado la costumbre de fijar varias alarmas para poder levantarme a tiempo y sin mas demora a las 6:30 de la mañana.

5:40 am- un pequeño despertador que siempre lleva la peor parte, de un manotazo se cae sin contemplaciones de la mesilla de noche al suelo.
5:55- reloj de pulsera (me lo dejo puesto) al que, entre el sueño y la vigilia logro atinar el minúsculo botón que termina con el insoportable tictictictic…
06:00 am- el teléfono móvil comienza su letanía, cada 5 minutos: “desea encender o apagar?..¡Apagar apagar apagar!-ay…ya por favor…¡¡quiero dormir!!- y me acurruco entre las sabanas que están más confortables y calentitas a esa precisa hora…

La TV se enciende automáticamente a las 6:10, tanteando y con los ojos cerrados consigo el control que duerme a mi costado y apago las noticias de la mañana; 6:20 y en el equipo de música suena la melodía del momento, dice el locutor minutos después: “¡A levantarse, ya es otro nuevo día!”…bien, bien…eso debería bastar (lo reconozco: rebaso los límites de la pereza). Pero no es así, planto las dos almohadas encima de mi cabeza y procuro seguir durmiendo “cinco minutos más”...

Hasta que una mañana sucedió:

El gallo canta al amanecer, inspirado por los primeros rayos de sol… al menos eso es lo que dicen;… en mi cuevita, (o mas bien, fuera de ella) habita un Gallo de característica muy peculiar, no por su galantesco andar, ni por sus dotes de don Juan, con el que enamora a todas las gallinas del corral…sino mas bien, por su intrépida, arrojada y ¿atolondrada? naturaleza cantora.

La tan extraña, curiosa, divertida e intransigente circunstancia en la que “El Gallo”, hizo notar su emplumada presencia esa mañana, no deja mas espacio para mi imaginación: ese día, cumplía yo quizá unas dos semanas de haberme mudado recién a mi cuevita, no obstante eso no hacía mella en mi tan acostumbrada rutina mañanera…todo iba acorde al cronograma: despertador dando tumbos al piso, reloj digital en la muñeca a las 6 menos 5, seguidamente el teléfono, la Tv y la Radio haciendo lo suyo…fue justo cuando me disponía a disfrutar de mis cinco minutos adicionales, cuando un estruendo me hizo saltar aparatosamente de la cama… escuche horrorizada unos pasos como arañazos en el techo de mi habitación, y vi como las laminas de metal que cubren mi cuevita se hundían con el peso de una “cosa” que se dirigía al sitio que coincide con la cabecera de mi cama.

Se trataba obviamente del ave en cuestión, pero en ese instante yo no lo sabía; si noté, como el bulto se quedo estático en el lugar por unos minutos, y luego de ello lo oí: carrasposas notas saliendo del gañote del curioso personaje -¡¡¡¡¡¡KiKiRiiiKiiiiiiiii!!!!!!-, seguido a tan semejante muestra vocal, el mozo gallo retorno sus pasos por donde habían llegado y sin mas tardanza, volvió a su patio… me quede como que estupefacta, entre el desconcierto y la risa y comencé el día con muy buen humor generado por el alivio de saber que el susto no había sido mas que un gallo loco encima del techo de la casa…

A partir de ese día, por las mañanas a eso de las 6:25 y haciendo uso de la misma rutina, escucho al cantor desafinando encima de mi cabeza…imagino que el vistoso Gallo en su lenguaje estará diciéndome algo como: ♪ Despierta noche despierta mira que ya amaneció, ya los pajarillos cantan la luna ya se metió ♪!!

Hoy en Domingo, mi excéntrico despertador me ha dejado dormir perezosamente…su costumbre solo la hace de lunes a sábado…los domingos me canta su serenata por las tardes…pero ese,…ese es otro cuento.

2 de septiembre de 2008

El Primer Beso

Laura está en casa viendo TV, a su lado en la cama, se halla su hermano, un pequeño de pocos meses de nacido; su madre no se encuentra, ya se ha hecho costumbre que laura se quede sola en casa con el bebe haciendo las veces de hermana y de nana, mientras su madre discrepa entre ser una actriz de mediocres telones, una “audaz” detective de las travesuras de su esposo o una simple y común madre ama de casa.

La casa donde vive laura esta situada en lugar apartado y solitario, es vieja, bastante descuidada y algo espaciosa, posee un porche enrejado con una especie de jardín que hace el ambiente frió y un poco tétrico; el frente de la vivienda tiene además un proyecto inconcluso de garaje, cerrado a duras penas por una delgada red de metal. Tras la puerta principal se abre paso un largo pasillo, que culmina en una puerta posterior que da al lavandero y a las montañas…montañas que la jovencita todas las tardes contempla: el paisaje a lo lejos siempre hace alarde de una belleza que la niña admira, le gusta sentarse a orillas del escalón de la puerta trasera y soñar con lo que sueñan la mayoría de las chiquillas a su edad: príncipes, hadas, cuentos de amor y fantasía. Laura tiene tan sólo 11 años, y apenas puede notarse en ella los sutiles rasgos de mujer que comienzan a brotar de su hermosa inocencia.

El bebé llora, laura lo toma entre sus brazos y le canta bajito una canción de cuna, de inmediato entiende el lenguaje del niño: tiene hambre; la niña se dispone a preparar el biberón a su hermano, le da un beso en la frente y lo deja recostado en la cama, aun gimiendo y ansioso.

Se acerca a la estufa y pone a calentar el preparado de leche para el niño, mientras tanto, se distrae observando algún punto verdi-marrón del valle, a través de la puerta trasera de casa, hace mucha brisa, y mas porque la puerta delantera tiene sus grandes ventanas abiertas de par en par, ella voltea hacia el frente de la casa y mira como se detiene un carro color naranja del que se baja un hombre adulto, de tez blanca, con abundante barba y bigotes, lo reconoce: es el vecino de unas cuatro casas mas abajo. El hombre se acerca a la reja del porche y dice alegremente -¡Hola buenos días jovencita!-…

Laura se acerca a la entrada y desde la ventana ve al señor, adentro los fuertes sollozos de su hermano le impiden escuchar bien lo que dice el personaje, el hombre repite el saludo y la pequeña espera a ver que mas dice, continua él: -Quería me regalases un vaso con agua mi niña sino es mucha molestia-, la joven por un momento dudó, miró la llave y la cerradura que trancaba y protegía con doble seguro la puerta de la vivienda: le dijo -Espere un momento-, busco un vaso en la alacena, y lo lleno con agua fría del refrigerador, el bebé seguía llorando; laura abrió la puerta principal, camino por el porche y le dio el vaso por una de las rendijas de la reja de la portezuela oxidada; observó como la gruesa barba del hombre se mojaba con el agua que derramaba del vaso, al tomarla éste con algo de presura.

-Tengo entendido tu mamá a salido de casa.-dijo el hombre-. Ella me ha pedido que viniese por ti, te está esperando allá arriba en el abasto de la parada central-...Laura miro al señor tratando de hurgar la verdad en sus ojos, no sabía si creerle o no, mamá podría estar allí esperándola y sino iba podría ganarse otra de sus acostumbradas palizas, tenía terror que mamá la golpease de nuevo, no quería fallarle otra vez, siempre lo hacía todo mal, por eso la castigaba…

La niña aun sin responder le pide el vaso ya usado, ella apenas saca su manita para tomarlo, mas el hombre aprovecha su leve descuido para agarrarla fuertemente del brazo; forcejeando laura grita: -suélteme, que me suelte…!!!!... no sabe que está sucediendo, no puede con la fuerza de semejante persona, el hombre con los dos brazos la aprieta contra la reja, le hala del cabello, y de pronto introduce la lengua en su boca …laura siente el sabor de la saliva de su atacador, salada y repulsiva, tienes ganas de vomitar, los bigotes del hombre la sofocan …se asfixia, él, recorre su infantil cuerpo con una mano, con la otra la inmoviliza…trata de moverse, no puede…trata de gritar, sólo le salen lagrimas de impotencia, de asco…el forcejeo continua …con las nauseas aturdiéndola le muerde la lengua lo mas fuerte que logran apretar sus pequeños dientes… el hombre quien chilla violentamente, de un sopetón le lanza al suelo, la insulta y la ve con ojos de fuego, con una mirada que laura jamás había visto en su vida…

Entonces, un gélido estremecimiento recorre su espalda, la sensación del miedo, la tortura y la persecución se apoderan de ella tal y como pasa cuando su madre le azota, pero ésta vez es peor… siente pavor y un verdadero miedo al peligro que corre…se levanta y aterrada, piensa lo que el hombre ha pensado también: el Garaje.

Laura angustiada, corre dentro de la casa y cierra con seguro la puerta y la ventana de ésta…sus manos temblorosas no permiten que lo pueda hacer con mayor rapidez…llora y grita sin saber aun que le sucede a ese hombre…corre con desespero, como si se le fuese la vida, hacia la puerta trasera ¡¡¡debo cerrarla…debo cerrarla...debo llegar!!!...la puerta un poco pesada se le queda atascada, hace esfuerzos en vano por empujarla y meter el listón de hierro que surte como pasador…de pronto, una mano trata de agarrarla por debajo de la carcomida y oxidada puerta, el hombre logra meter un brazo, mientras empuja y golpea violentamente la puerta que laura aun no ha podido cerrar…el bebé llora histéricamente asustado por los gritos de su hermana, laura ya no tiene muchas fuerzas, pero lograr ver el destello de un machete apostado en la esquina de la puerta: gritando fuera de si, llorando y con lo ultimo de valor que le queda, toma la herramienta y golpea débil pero repetidamente al hombre, éste grita rabioso y dolorido sacando el brazo y descuidando por un momento la fuerza empeñada, la niña aprovecha el momento y logra cerrar de una buena vez por todas la puerta.

Se retira un poco hacía atrás…aun cuando ya no grita sigue muy asustada, llora increíblemente como pocas veces lo había hecho en su corta vida…el hombre dice improperios, maldice, mientras que dentro la niña tirada en el suelo temblando y llorando mira por la rendija los pantalones del hombre…su hermano grita ahogado...ella vuelve en si, percantadose del bebe, y de la olla quemándose en la cocina…apaga la estufa, y corre tras su hermanito, lo toma en brazos y llora refugiando su cara en las sabanas que envuelven a la criatura…

Al cabo de un rato ambos infantes se calman, ya no hay gritos ni ruidos de parte de aquel terrible acosador…laura se acerca temerosa a la puerta trasera, aguza el oído…no oye nada, tampoco ve por debajo de la maltrecha puerta los jeans de su agresor rondar de un lado para otro, pero se mantiene callada, y el bebé también, pareciera entender el peligro flotante en el aire…la joven chica permanece aferrada a su pequeño hermano...no piensa, no llora, solo esta alerta, como un débil animalito a merced de los depredadores…

Pasadas ya algunas horas de vuelta su madre, laura trata de contar lo ocurrido, no sabe como hablarlo, no cabe tanta aberración en la mente de una niña de 11 años, se avergüenza de lo sucedido, ¿como narrarle a su madre los detalles de tan repugnante acto?, ¿como explicarle que en resumidas cuentas ese hombre la beso, la manoseo robando y mancillando la fantasía de su primer sueño de amor?

Luego de unos minutos de exasperación por parte de su madre, impaciente por saber que cosa tan importante ha sucedido y haber declarado por anticipado que si se tratare del bebe, sabrá lo que le espera, laura humillada y con voz entrecortada logra decirle escuetamente que ha pasado… lo que dice su progenitora le marca su esencia y cambia su mundo: –¿¿Que??....¡pero!…¿¿¿te has cepillado al menos la boca???...¿¿¿te has lavado de esa asquerosidad???...

Laura no supo claramente cual sensación predominó en ella durante el paso de los siguientes años: pasmo: al saber que su madre, era quien se mostraba ante ella, vil, indiferente y cruel ante su desmoronada inocencia; horror: de vivir su tristeza incontenible y soportarlo a solas y en silencio; rabia: de ver al monstruo que le quito sus fantasías, pasearse por el frente de su casa durante el resto de su infancia y adolescencia; impotencia e indignación: al notarle sonreírse con cierto aire de grandeza y de triunfo, con ese aire que solo tienen los que están fuera de si.

Epílogo: La historia de laura no termina acá, pero si este capitulo en su vida. Laura perdió algo hermoso…más, suele decirse en cualquier caso que por terrible que sea la experiencia se gana algo, ésta, no debería ser la excepción.